miércoles, 4 de enero de 2012

Entre sapos y príncipes

"Los príncipes azules siempre destiñen". 
Hitch 

Desde que somos niñas, las mujeres hemos soñado con encontrar algún día a nuestro príncipe azul. 
Quizá sea culpa de haber crecido viendo La Sirenita, La Bella Durmiente y La Bella y la Bestia. O quizá viene impreso en nuestro código genético, resultado de la combinación del doble cromosoma  x, de ese "de más" del que carecen los hombres. 

Lo que nunca nadie nos dijo -y con ese tema Disney sabe perfectamente hacerse hace el loco-, es que antes de encontrar a nuestro verdadero príncipe azul primero íbamos a tener que conocer y besar a muchísimo sapos. Es más, a nadie se le ocurrió decirnos que tuviésemos cuidado, pues a primera vista -y por alguna razón desconocida- los sapos siempre van a ser más apetecibles que los mismos príncipes.

De esta forma, la mayoría de las mujeres nos hemos pasado la vida conociendo y besando sapos esperando que cada uno sea el príncipe azul que siempre hemos buscado. Digo la mayoría porque hay otra a las que les ha salido buena la cosa, y en el primer intento encontraron el príncipe con el que van a vivir “felices para siempre”.  

En estos días, producto del insomnio y otras cosas, decidí analizar a los distintos sapos que he conocido -por experiencia propia o ajena (amigas)-. El resultado fue una clasificación de 5 grandes grupos de sapos con los que nos encanta salir a las mujeres.


A continuación la descripción de cada uno:

1) Sapo camuflado: es aquel que saben disfrazarse perfectamente de príncipe. Usa corona, capa y anda en caballo blanco, pero al final el disfraz se le cae y termina siendo sólo un sapo; porque la verdad es que siempre lo fue.

2) Sapo camaleónico: es capaz de cambiar de príncipe a sapo tantas veces en un día que al final dudas de su verdadera naturaleza. Cuidado, no se confundan, es siempre sapo. Esta especie es muy peligrosa y hace mucho daño.

3) Sapo circunstancial o wanna be: aquel al que una situación (ex novias, amigos, familia) lo llevó a disfrazarse de sapo y ahora le encanta jugar ese papel. Con esta especie pueden pasar 2 cosas: se mimetiza y es sapo para siempre, o consigue a alguien que le logra quitar el disfrazar.

4) Sapo metamórfico: es el que, luego de un largo proceso, es capaz de transformarse, dejar de ser sapo y ser príncipe para siempre. Aunque todas queremos encontrarlo, es una especie en extinción. Porque hay que entender algo, el sapo se transforma solamente porque él quiere o porque un suceso determinante lo llevó a ello. Nadie, ni por muchos besos que le dé, ni con la ayuda de un hada madrina, será capaz de convertir a un sapo un príncipe. 

5) Sapo evidente (para todos menos para ti): este sapo es peculiar porque a diferencia de la mayoría es sapo y no lo oculta. Está contento siendo sapo, se comporta como tal y todos saben que es sapo; el problema es que tú te empeñas en disfrazarlo de príncipe aunque lo veas verde y saltando de un lado al otro.

Y tú, ¿conoces a otro tipo de sapo? ¿Con cuál de estos sapos has salido?


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